San Desiderio de Langres

23 de Mayo

 (c. 307-c. 356) Mártir, tercer obispo de Langres, Francia. San Desiderio es un cefalóforo (aquel que levanta su cabeza, después de ser decapitado y camina). Nació c. 307 en Génova, Italia y murió decapitado c. 356 cerca de Langres, Francia. 
Patronatos – de la ciudad y la diócesis de Langres, de situaciones difíciles o imposibles, se le invoca para la ayuda de quienes buscan la verdad, de Assago y Castelnuovo Scrivia, ambas ciudades en Italia. También conocido como – Desiderio de Génova, Desiderio de…, Dizier de…, Didier de…, Désiré de… Memorial adicional – 19 de enero (traslado de sus reliquias).

El Martirologio Romano dice: “ Cerca de Langres, en la Galia Lugdunense, ahora en Francia, tuvo lugar la pasión de San Desiderio, quien se ofreció serenamente por el bien del rebaño que le fue confiado.

Desiderio ocupa el tercer lugar en la lista de obispos de Langres; parece que era natural de los alrededores de Génova y fue nombrado milagrosamente para la sede episcopal de Langres.

Un clérigo de la mencionada ciudad, llamado Varnacario, escribió un relato de su martirio a principios del siglo VII, basado en tradiciones locales. Según este relato de Varnacario, el obispo Desiderio fue decapitado durante una invasión de los vándalos en la que se ofreció para salvar a su rebaño.

Según cuenta la leyenda, tras su decapitación, el santo obispo, como tantos otros cefalóforos, recogió su cabeza y regresó a la ciudad a través de una grieta en la roca que se había abierto para dejarle pasar; esta abertura aún se puede ver hoy en día.

La ciudad de Langres también lo recuerda el 19 de enero, aniversario del traslado de las reliquias de San Desiderio, ocurrido en 1315. Su culto se extendió no solo por Francia, sino también por Italia, Suiza y Alemania. Es el santo patrón de Langres y numerosas iglesias de la diócesis están dedicadas a él. Su tumba se conserva en un priorato benedictino en el centro de la ciudad.

En 1354, se fundó en su honor una famosa hermandad apostólica a la que pertenecieron reyes y príncipes. San Desiderio es invocado como testigo de la veracidad de los juramentos y como protector en situaciones difíciles.

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